Era muy conocido por sentarse siempre en el mismo lugar y escribir. En abril de 2011, conoció a una chica llamada Shalla Monteiro que, impresionada por su poesía e intentando ayudarlo con su sueño de publicar un libro, abrió una página de Facebook para dar a conocer su trabajo.
Ninguno de los dos esperaba lo que pasó después.
Las vueltas de la vida son impresionantes, pero la que le preparaba a Raimundo definitivamente es algo muy parecido a un milagro. Basta con ver la reacción de su hermano en el video para darnos cuenta de la emoción y paz que encontró al estar reunido con su hermano perdido.