Trabajadores Veían A Una Pequeña Niña Que Se Asomaba Por La Ventana. Cuando La Madre Se Asomo Y Ve Lo Que Hicieron, Estallo En Lagrimas... QUEDARAS EN SHOCK


El hospital infantil Barmes-Jewish hospedó en el pasado invierno a la bella Vivian Keith, quien es una niña que a pesar de su corta edad la diagnosticaron con cáncer. Pasó toda la temporada del verano en el noveno piso del hospital, es saber que tenía muy poco contacto con las personas, por lo que ella se sentía siempre muy sola...


Pero con excepción de sus padres quien eran la única compañia que ella tenia, los trabajadores de la construcción que trabajan a lado del hospital. Cuando transcurrieron los días, fue nanciendo una muy buena amistad entre la niña y dos trabadjores de la construcción, sus nombres son Travis Barmes y Greg Combs

Cada mañana los trabajadores la saludaban. La pequeña y su mamá les devolvian el gesto que aliviaba siempre un poco su día. Este hecho se hizo en rutina todos los días, la pequeña se sentaba en la ventana hasta que algunos de los trabajadores le devolverían el saludo.



Una mañana en que Vivian la estaba pasando especialmente mal, se acercó a la ventana para saludar. Pero los trabajadores en lugar de devolver el saludo, señalaron uno de los andamios. En él habían escrito “alíviate pronto”



Después de ese día, Greg y Travis conocieron a la pequeña y a sus agradecidos padres. “Pensé en mis propios hijos y en lo valiosa que es la vida”, cuenta Travis Barnes con lágrimas en los ojos. “Me hace tan feliz que algo tan sencillo pudiera mejorar el día de alguien” 

Luego de conocer más cerca a sus amigos de la construcción Vivian no deja un día sin pararse en la ventana y esperar el saludo cordial de sus dos nuevos amigos.



Todos en la familia de la pequeña están muy agradecidos por lo que ellos hacen con Vivian, estos trabajadores tienen un gran corazón y con este gesto le brindan a ella un respiro para comenzar el día. Gracias a personas como estas muchos pueden encontrar la fuerza para luchas contra su enfermedad y conseguir un poco de alegría para cada día.